¡Enhorabuena! Si estás leyendo esto, eso significa que por fin has decidido dar el paso de cambiar tu tradicional bañera por una ducha, mucho más práctica y cómoda. Pero… con la gama tan extensa de productos de esta índole, seguramente te sientas indeciso a la hora de elegir algunos de sus elementos, especialmente el plato de ducha.  No es raro, pues se trata de uno de los componentes clave a la hora de garantizar no solo que tengas la experiencia de aseo que te mereces, sino que ésta sea lo más segura y práctica posible. Sigue leyendo si deseas conocer cuáles son los distintos tipos de plato de ducha que existen en el mercado y si quieres saber cuál es el que mejor se adapta a ti.

 

Tipos de Platos de Ducha

 

Platos de ducha acrílicos

Los platos de ducha de este material se consiguen mediante un procedimiento térmico y de presión aplicado a planchas de polimetilmetacrilato (PMMA). Para asegurar su resistencia, suelen estar reforzados con resinas compuestas principalmente por poliéster y fibras de origen vegetal.

El peso de estos platos es muy leve, y sus dimensiones son muy bajas. Generalmente, suele colocarse justo encima del suelo de la ducha. Además, son compactos y tienen un riesgo muy leve de romperse y doblarse si sufren algún impacto. Sin embargo, se trata de un material que es muy difícil de moldear, por lo que es muy importante tener claras las dimensiones del baño para evitar posibles desajustes.

Sin embargo, y aunque se trata de unos platos de ducha muy sencillos de limpiar (resisten prácticamente todo tipo de productos químicos y de limpieza), no son los más indicados si lo que deseas es reducir los resbalones y el riesgo de sufrir caídas en el baño.

 

Platos de ducha de porcelana

Los platos de ducha de porcelana son, quizá, los primeros platos que se lanzaron al mercado. Están construidos a base de caolinita (arcilla), feldespato y cuarzo, y además cuentan con un proceso de vitrificación.

Su principal ventaja se sitúa en el hecho de que está construida con materiales de porosidad baja. Es decir, que es muy difícil que penetren en su superficie hongos, bacterias e incluso suciedad. Por esta misma razón, requiere un mantenimiento escaso. Sin embargo, se trata de un tipo de plato de ducha frágil, por lo que es necesario tener cuidado de que no se caigan objetos duros en su superficie. Además, y al igual que los platos de ducha acrílicos, son duros y no pueden modelarse en caso de necesidad. Su tacto es frío, y su superficie es resbalosa, por lo que no son la opción idónea salvo si deseas una ducha que resulte cómoda de mantener.

 

Plato de ducha de cuarzo

Los platos de ducha de cuarzo son generalmente resistentes y tienen una vida muy larga, por lo que a día de hoy son la opción preferida a la hora de elegir un plato de ducha. Además, debido a sus múltiples variedades, ofrece amplias posibilidades de diseño.

Uno de los platos mejor acogidos en el mercado es el ofrecido por quieroducha. Dicho plato está fabricado con materiales de la más alta calidad, y además es sometido a un proceso de tipo automático que consigue que se adapte a la perfección a tu ducha. Además, usan una válvula de tipo sinfónico y una rejilla de acero inoxidable.

Al estar compuesto de este material, y especialmente porque cuenta con “Clase 3” y con “Rd55”, el riesgo de resbalarte o caerte es prácticamente mínimo. Además, es muy práctico y se limpia de manera rápida y eficiente. Por último, los platos de ducha de quieroducha cuentan con un sistema propio que reduce al máximo los riesgos de inundación y penetración de agua, al estar compuestos por materiales impermeables.

Por lo tanto, si lo que deseas es un plato que, además de ser estéticamente agradable y fácil de limpiar, sea resistente frente a la caída de objetos contundentes, agradable al tacto, antideslizante y seguro frente a caídas y resbalones, no te lo pienses más: el plato de ducha de cuarzo de quieroducha es el tuyo. Además, la empresa cuenta con técnicos especializados que cambiarán tu bañera por la ducha en veinticuatro horas. ¡Dile adiós a los accidentes!