A día de hoy, las duchas han sustituido a las bañeras en la mayoría de los hogares, si bien hay aseos en los que ambos elementos conviven. por su practicidad, funcionalidad y comodidad, son la opción idónea en la mayor parte de los habitantes. Sin embargo, si te has planteado cambiar tu bañera por una ducha, pero aún no te has convencido del todo, sigue leyendo. Descubrirás que, además de las razones obvias de espacio y mantenimiento, las duchas suponen una serie de ventajas que harán tu vida más fácil y por supuesto, mucho más práctica.

Razones de salud para poner una ducha

  • Posiblemente, la más obvia es que reduce el riesgo de sufrir un accidente. Si pensamos en accidentes domésticos, o es poco frecuente acordarnos de esas ocasiones en las que nos cuentan que algún familiar, amigo o conocido ha resbalado en la bañera, pues son de una superficie que es resbaladiza por naturaleza, y más si tenemos en cuenta que puede haber residuos de champú o de gel en ella. Si bien el peligro puede ser reducido a corto plazo con productos antideslizantes o alfombrillas de silicona, posiblemente la única manera de asegurarnos de que el riesgo es mínimo de manera permanente es sustituyendo la bañera por un plato de ducha. Así, ganaremos en seguridad y tranquilidad, dos conceptos que todos deseamos tener asegurados en nuestros hogares.

 

  • Es mucho más fácil acceder a ella: si tienes problemas a la hora de desplazarte o convives con personas de edad avanzada (grupo más propenso a sufrir caídas y a tener dificultades a la hora de ducharse) les facilitarás la tarea de asearse de manera considerable. Además, en caso de que necesiten ayuda en su rutina de aseo, un plato de ducha ofrece la posibilidad de colocar una silla o una banqueta para que se sienten en ella mientras alguien les atiende.  En cambio, si tienes una bañera, el proceso puede llegar a convertirse en todo un reto, pues es difícil que estos elementos puedan caber en ella.

 

  • Puede mejorar tu salud, especialmente si sufres de dolores musculares: según la presión que decidas darle al agua, ésta puede ayudarte a aliviar tensiones. Además, en caso de que te apetezca tener una experiencia cercana a la de un spa, basta con cambiar la alcachofa por una que tenga posiciones regulables, y así no tendrás la necesidad de salir de casa para conseguir los cuidados que siempre has querido. Gracias a ello, las bañeras han dejado de ser la única alternativa posible, y además, no consumen la misma cantidad de agua.

 

  • Es la mejor manera de empezar el día con energía: al tener que mantenernos de pie y en posición vertical, la ducha nos da toda la vitalidad que necesitamos para afrontar los días. Nos activa de manera inmediata, mientras que, si nos bañásemos, la posición horizontal contribuye inevitablemente a relajarnos

 

Razones económicas para cambiar tu bañera por una ducha

 

  • Por motivos meramente económicos: si estás en proceso de remodelar el baño, te será menos costoso poner un plato de ducha que una bañera, por lo que, si buscas reducir gastos, ésta es la opción que más se adapta a ti.

 

  • Di adiós a las grandes facturas de agua: Todos sabemos que la cantidad de agua que necesitamos para darnos una ducha es mucho menor que si decidimos bañarnos. Al final del mes, la diferencia económica que supone darse un baño diario en lugar de una ducha resulta considerable. Por lo tanto, si lo que quieres es recortar gastos, a la larga esta es, sin duda, la decisión que más te conviene: si bien tendrás que invertir en el procedimiento de sustitución de la bañera por una ducha, los ahorros de tu factura mensual de agua se verán reducidos y compensarán el gasto.

 

Razones estéticas para sustituir tu bañera por una ducha

 

  • Además del hecho de que las duchas ofrecen una sensación de amplitud, son la opción idónea si dentro de ti hay un decorador que lucha por salir. Al estar en posición vertical, las duchas ofrecen un espacio amplio en el que se pueden colocar estanterías de diferentes formas, tamaños y colores. De esta manera, podrás estimular tu creatividad y crear un espacio adecuado a tus gustos.